La ventana de la torre

"Ajimez con arcos lobulados y una balaustrada de piedra con dos rosetones tallados en la misma, una ventana con arco de herradura enmarcado sobre un alfiz"


























Se asomaba por ella en 1565, Luis de Guzmán fue I marqués de La Algaba y su hijo don Francisco de Guzmán. En esa época, con el temor a conflictos civiles, la torre pierde su utilidad como residencia y como fortificación, por lo que queda abandonada al mudarse su propietario a un palacio en la misma Sevilla.
Así pues, la torre quedó, pasó desde ese momento a tener las funciones más variopintas, como refugio para la población cuando el río Guadalquivir se desbordaba, granero e incluso cárcel local.

Sebas Gallardo.